Cardós

August 14, 2010 at 11:51pm
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El naco con su carrazo y su discapacidad.


El post de hoy no habla de publicidad. El post de hoy es catártico. Te lo advierto para que, si te da hueva, lo dejes de leer ahora.

Y es que pocas cosas en la vida me caen tan mal como la gente que, sin tener derecho a hacerlo, se estaciona en los lugares para gente con discapacidades. Eso, que sólo he visto suceder en México, es una muestra palpable del “por eso estamos como estamos”.

Lo veo suceder con una frecuencia que me asombra y me asusta. Hace no mucho tiempo subí a internet la foto de un tipo que, en pleno domingo, estacionó su Audi TT en un lugar para discapacitados en Antara y se bajó como si nada. Le dije amablemente “señor, ese lugar es para discapacitados, creo que no se dió cuenta”. El me miró, con cara de “qué idiota eres”, sonrío y se fue, como si nada. En otra ocasión lo ví suceder igual en el aeropuerto de Toluca y los fines de semana, cuando voy a algún centro comercial, no puedo dejar de pensar en la cantidad de autos estacionados en esos lugares cuando después, dentro de la plaza, no veo a nadie, absolutamente a nadie con alguna discapacidad.

Esta noche me topé con otro. El lugar: Galerías Atizapán. El auto, por supuesto, un “carrazo”. Chrysler 300, negro, con sus rinesotes de magnesio, oiiiiga usted. Sí, de esos espantosos que parecen Batimovil, perfectos para el tipo pretencioso “con lana pero no tanta”, de esos que piensan “ok, no me alcanza para un Mercedes pero éste da el gatazo”. El tipo: Un típico mexicanonacoconlana. Gordifuerte, de esos con panza como de luchador, chelera, dura, camisa blanca desabrochada hasta media panza con detallazos como de parche tipo “Versace”, cadenas de oro y demás. Sí, el cliché del cliché del cliché. Con la esposa “rubiaplatinadaahuevo”, totalmente sobreproducida y los dos niños con logotipos por toda la ropa. Todos cargados de bolsas, subiéndose al carrazo estacionado en un lugar para discapacitados.

El, orgulloso, por supuesto. “Chequen como papá se estaciona siempre en la mera puerta hijos, a mí me la pelan todos”. Ella, cómplice. “Mi wey está muuy cabrón carajo”, debe pensar seguramente. ¿Y los niños?. Pobres niños. No puedo pensar en cómo los deben estar educando, si es que lo hacen, ese par de discapacitados mentales que les tocaron como padres. Seguramente a los 18 serán los típicos imbéciles que organizan peleas en los antros, se meten en las filas, llegan gritando al cine, en fin. De esos de los que, desafortunadamente, está lleno nuestro país.

¿En qué puede estar pensando un tipo que hace este tipo de cosas y al que no le importa siquiera que sus hijos lo vean hacerlas?, ¿qué les dirá?, ¿les dirá algo?. Tú, que estás leyendo esto, ¿qué piensas cuando un imbécil así se estaciona en un lugar para discapacitados y se baja del auto con cara de “ja, soy un chingonazo”?.

No, en México no todos somos civilizados. Muchos somos muy, muy mal educados, independientemente de nuestro nivel socioeconómico, la escuela en la que estudiamos, el lugar en el que vivimos, en fin. Y es eso lo que nos tiene jodidos. Que un tipo vea “normal” estacionarse en un lugar para discapacitados, que se sienta “muy chingón” al hacerlo es sólo un pequeño ejemplo del por qué este país está como está. ¿Cómo podemos salir adelante mientras existan tipos así?.

A ti puede parecerte irrelevante o hasta exagerada esta observación. Yo creo que no es así. Es increíble la cantidad de gente básica y estúpida que habita este pobre México. Eso explica por qué Paulina Rubio puede tener tantos seguidores, por qué un tipo como el Burro Van Rankin puede seguir apareciendo en programas de televisión, por qué alguien como Toño De Nigris o el Pato Zambrano pueden ser famosos o por qué Garibaldi puede organizar un “reencuentro” y tener éxito haciéndolo. 

Ojalá algún día podamos dejar de estacionar nuestros “carrazos” en lugares para discapacitados. Ojalá podamos educar mejor a nuestros hijos. Ojalá podamos cambiar a México.

Notes

  1. raulcardos posted this